Valoración a costo amortizado de un activo o pasivo financiero

Como se ha señalado, la aplicación del criterio de valoración a costo amortizado está limitada a aquellos contratos de deuda que, al satisfacer todas las condiciones exigidas y enumeradas en el apartado 2 de este Documento de Orientación Técnica, puedan calificarse como instrumentos financieros básicos, por lo que les resulta de aplicación la Sección 11 de la NIIF para las Pymes.

Los instrumentos de deuda básicos serán fundamentalmente préstamos/créditos, cuentas por cobrar y títulos de deuda, con estructuras contractuales simples, rendimientos a cobrar/pagar fijados e incondicionales, sin cláusulas que puedan suponer pérdida de principal o intereses, ni pago anticipado sujeto a sucesos futuros.

Bajo este modelo de valoración, se reconocen en los resultados del ejercicio los intereses devengados (a través del tipo de interés efectivo)y las pérdidas por deterioro detectadas (en el caso de activos financieros), pero la valoración de estos instrumentos no reflejará en ningún caso las posibles modificaciones que pueda experimentar su valor razonable.

De forma sencilla e intuitiva, el costo amortizado de un activo financiero al final de cada período se obtiene en la práctica como su valor inicial, más intereses devengados menos reembolsos. En otros términos, la aplicación del criterio “costo amortizado” a la valoración posterior de un activo implica corregir su valoración inicial, a la baja, por los posibles reembolsos de principal que pudieran haberse producido y también con el reconocimiento acumulado –al alza o a la baja, según proceda– de cualquier diferencia existente entre el valor inicial y su valor de reembolso, para aproximar progresivamente los valores asignados al activo en el origen con los que definitivamente serán recuperables. Adicionalmente, para obtener el costo amortizado de un activo deberán deducirse las posibles correcciones por deterioro de valor o incobrabilidad.

Costo amortizado de un activo financiero

+  Valor en el origen de la operación (incluidos costo s de transacción) (Vo)

–   Reembolsos de principal que se hayan producido

  • Imputación acumulada de las posibles diferencias entre el costo inicial (Vo) y su valor de reembolso (Vr). Se tratará de un ajuste positivo cuando el Vr sea superior al Vo, negativo si ocurre lo contrario (Vr<Vo)6.

–   Ajustes por deterioro (reconocidos directamente o a través de cuenta correctora)

=  Costo amortizado del activo

6 Esto es, la diferencia acumulada, período a período, entre intereses devengados (que aumentan el costo amortizado) y pagos por intereses (que lo minoran).

La obtención del costo amortizado de un pasivo seguirá idéntico patrón, salvando los  deterioros que no serían aplicables.

Costo amortizado de un pasivo financiero

+  Valor en el origen de la operación (deducidos costo s de transacción, en su caso) (Vo)

–   Devoluciones o amortizaciones que se hayan producido

  • Imputación acumulada de las posibles diferencias entre el valor inicial (Vo) y su valor de reembolso (Vr).

= Costo amortizado del pasivo

Para llevar a cabo las sucesivas correcciones sobre el valor original (Vo) que den como resultado el costo amortizado al final de cada ejercicio, la norma impone aplicar el “método del tipo de interés efectivo TIE()”, el cual en términos financieros se asimila a la tasa interna de retorno (TIR) del activo o pasivo7.

El TIE se calcula en el origen de la operación y puede de finirse como aquella tasa que iguala exactamente la corriente esperada de cobros/pagos futuros a lo largo de la vida esperada del instrumento, con el valor en libros del activo o pasivo financiero8. Los ingresos (gastos) por intereses que devengue el activo (pasivo) en cada ejercicio se calcularán aplicando dicha tasa efectiva sobre el valor en libros, al principio de cada periodo, del activo (pasivo) financiero.

Sustancialmente, esta tasa trata de aglutinar en un tipo único (o rendimiento medio) el efecto conjunto de los intereses, las primas ofrecidas en la emisión o al reembolso, sobreprecios/infraprecios pagados, además del efecto de los costos de transacción sobre el rendimiento conjunto de la operación que de esta manera se distribuyen de forma uniforme a lo largo de la vida esperada del instrumento.

Para la estimación de la tasa, la NIIF para las Pymes nos aclara que la corriente esperada de flujos futuros debe tener en cuenta todos los términos contractuales del instrumento y pérdidas crediticias conocidas en las que se haya incurrido, pero no debe incluir las posibles pérdidas por deterioro futuras. Esto implica que, si estamos ante un instrumento a tipo de interés variable, la TIE variará periódicamente, dado que se alterarán, encada fecha de revisión, los flujos de cobros esperados. La nueva TIE, después de cada revisión, será aquella que iguale el costo amortizado del activo antes de la revisión con el valor actual de los nuevos flujos de cobro resultantes de la revisión realizada y se aplicará hasta la nueva fecha de revisión estipulada en el contrato original, sin que proceda realizar ningún ajuste de carácter retrospectivo.

Sin embargo, si se reconoce inicialmente un activo o un pasivo financiero a tasa de interés variable por un valor igual al principal por cobrar o por pagar al vencimiento, la reestimación de los pagos por intereses futuros no tiene, normalmente, efecto significativo en el valor en libros del activo o pasivo.

 

 

Tomado de Orientaciones técnicas sobre la aplicación de las NIIF para las pymes

Consejo técnico de la contaduría pública CTCP